
Llevo años buscando un nas aoostar que no me haga elegir entre un CPU potente y un precio razonable. Los NAS de marca te venden hardware mediocre por dinero de sobra, y los barebones chinos suelen ser loterías. Aquí hay opciones que funcionan de verdad.
He montado mi homelab probando ambos modelos: el WTR Pro y el WTR Max. Te cuento qué ha funcionado, qué me ha decepcionado y cuál encaja con tu presupuesto, sin humo ni marketing.
Qué es un NAS Aoostar y por qué está en boca de todos
Aoostar es un fabricante chino especializado en mini PCs que ha dado un giro interesante a su catálogo. En lugar de vender solo cajas pequeñas para ofimática, apuesta fuerte por el nicho del NAS barebone. Su propuesta se aleja de los NAS de marca como Synology o QNAP, que suelen incluir CPUs modestas por un precio elevado. Aquí la filosofía es distinta: te venden el chasis con la placa base, pero sin sistema operativo ni discos.
Esa ausencia de software propietario es la clave. No te obligan a atarte a su interfaz ni a sus licencias. Tienes la libertad total de instalar TrueNAS, Proxmox o Unraid según lo que necesite tu homelab. Para quien ya gestiona contenedores o máquinas virtuales, esto elimina muchas limitaciones de rendimiento y flexibilidad que tienen las soluciones cerradas.
El posicionamiento es claro: más potencia bruta por el mismo dinero. Donde un NAS de marca te daría un procesador de cuatro núcleos antiguo, aquí encuentras chips AMD Ryzen modernos. No es magia, es simplemente hardware sin el margen de beneficio de los sistemas propietarios. Por eso está ganando terreno entre usuarios que quieren montar un servidor en casa sin pagar de más por un logotipo.
Aoostar WTR Pro: especificaciones y variantes
El chasis del WTR Pro es compacto pero versátil. Monta cuatro bahías SATA para discos de 2.5″ o 3.5″ y dos slots M.2 NVMe. La conectividad de red incluye dos puertos 2.5GbE, WiFi 6 y salidas de vídeo 4K. Lo que cambia entre variantes es el procesador y la memoria, algo que define su uso final.
¿5825U o N100? Cuál elegir según tu uso
La versión con AMD Ryzen 7 5825U lleva 8 núcleos y 16 hilos. Alcanza los 4.5GHz de frecuencia de boost. Es la opción potente para quien quiere virtualizar con Proxmox o correr muchos contenedores Docker a la vez. Admite hasta 64GB de DDR4-3200. Su precio oficial en barebone ronda los $379, aunque en España lo he visto en Geekbuying por 579€.
La variante Intel N100 es la puerta de entrada. Tiene 4 núcleos y 4 hilos. Es suficiente para un NAS de almacenamiento básico o un servidor de streaming ligero. Incluye QuickSync, útil si piensas transcodificar vídeo para Plex o Jellyfin. Cuesta desde $279 barebone. No intentes virtualizar algo complejo con este chip; te quedará corto. Si tu objetivo es solo guardar archivos y verlos en la tele, el N100 basta.
En mi caso, el 5825U es el punto dulce. La diferencia de precio no es abismal, pero el salto de rendimiento es notable. Si planeas usar los slots M.2 como caché rápida, te interesa saber cuándo merece la pena el caché NVMe en un NAS. Con el N100, esa caché no aprovechará bien el ancho de banda por la limitación de PCIe.
El SATA va conectado directamente al FCH de AMD en la versión Ryzen, evitando chips intermediarios como ASMedia. Esto mejora la estabilidad. El consumo en reposo es de solo 11W, una cifra baja para un equipo de este tamaño. Ten en cuenta que no tiene hot-swap: para cambiar un disco, hay que apagar el equipo.
Aoostar WTR Max: el salto a 11 bahías y 10GbE
Si el WTR Pro es un punto de entrada sólido, el WTR Max es la opción para quien necesita capacidad de almacenamiento masiva o conectividad de alto ancho de banda. Este modelo amplía el chasis hasta 11 bahías: seis para discos SATA de 3,5″ y cinco para unidades M.2 NVMe con interfaz PCIe 4.0. Eso permite montar pools de datos enormes o usar los slots M.2 como caché rápida, algo que en mi caso he valorado mucho para acelerar accesos aleatorios.
El corazón del equipo es el AMD Ryzen 7 PRO 8845HS. Este procesador ofrece hasta 5,1 GHz en boost, gráficos Radeon 780M y soporte para memoria DDR5-5600 de hasta 128 GB. La conectividad se dispara con dos puertos SFP+ de 10GbE (chips Intel 82599/X710) y dos puertos 2.5GbE. Además, incorpora USB4 y OCuLink, útil si planeas conectar cajas de expansión externas. El precio oficial en barebone es de 659 dólares, aunque la versión con 48 GB de RAM ECC sube a 1.145 dólares.
Existe una variante con Intel i5-1235U que reduce el consumo y añade QuickSync, pero limita los slots M.2 a PCIe 3.0. Si tu prioridad es la velocidad máxima de los NVMe, mejor mirar la versión Ryzen. Si te interesa más la transcodificación eficiente y el ahorro energético, puedes leer mi análisis del Aoostar WTR Max con Intel i5 para ver las diferencias prácticas.
La peculiaridad de la RAM: 96GB solo con ECC
Aquí hay un matiz importante que el fabricante deja claro: el WTR Max no acepta módulos de 48 GB estándar para alcanzar 96 GB. Solo funciona con módulos de memoria ECC. Si planeas montar un servidor con ZFS o Proxmox y quieres esa capacidad de RAM sin gastar en ECC, tendrás que conformarte con 64 GB o buscar otra solución. Esta restricción no aplica al WTR Pro, que usa DDR4 estándar.
Rendimiento real y consumo: lo que dicen los tests y usuarios
Lo primero que me fijé al montar mi homelab fue el consumo. Un NAS encendido 24/7 no puede ser un vampiro eléctrico. En mi caso, el WTR Pro 5825U mantiene un consumo en reposo de solo 11W con dos módulos de RAM, dos NVMe y cuatro discos SATA conectados. Es una cifra muy baja para un equipo con un Ryzen 7 de 8 núcleos. A la tarifa actual de electricidad en España, esto se traduce en un coste anual mínimo, aunque el cálculo exacto varía según tu tarifa.
En cuanto a potencia bruta, los datos de Cinebench R23 son claros. El 5825U saca 10.103 puntos en prueba multi-hilo. Para ponerlo en perspectiva, es unas 3.4 veces más rápido que un Intel N100. Esa diferencia es clave si piensas correr contenedores Docker pesados, virtualizar con Proxmox o tener servicios como Plex, Paperless y Ollama activos a la vez. No te vas a quedar corto de CPU.
Sobre las térmicas, el WTR Max destaca por su gestión. En un test independiente, los temperaturas se mantuvieron entre 35 y 49°C, con un ruido de 35 a 44 dBA. Es silencioso, pero no lo es tanto como un mini PC convencional. El diseño del ventilador de 12 cm en el WTR Pro permite un flujo de aire directo, pero algunos usuarios comentan que la pasta térmica de fábrica deja algo que desear. Si notas temperaturas altas, cambiarla es una tarea sencilla que mejora el rendimiento acústico.
Un punto débil que debes tener claro: no hay hot-swap. Necesitas apagar el equipo para extraer un disco. Si tu flujo de trabajo requiere reemplazar unidades sin interrumpir el servicio, esto es un impedimento real. No es un defecto técnico grave, pero sí un cambio de hábito frente a los NAS de marca.
WTR Pro vs WTR Max: tabla comparativa y para quién es cada uno
La elección entre estos dos modelos depende casi exclusivamente de tus necesidades de red y expansión. No se trata de que uno sea «mejor», sino de que cubran perfiles de usuario distintos. Aquí tienes los datos duros para que no tengas que calcularlo en tu cabeza.
ProcesadorRyzen 7 5825U (8C/16T)Intel N100 (4C/4T)Ryzen 7 PRO 8845HS (8C/16T)RAM máx.64GB DDR416GB DDR4128GB DDR5 (ECC)Red2×2.5GbE (agregable a 5G)2×2.5GbE2×10GbE SFP+ + 2×2.5GbEPrecio aprox.379$ / 579€279$ / 359€659$ / 1.145€ (ECC)
| Característica | WTR Pro 5825U | WTR Pro N100 | WTR Max 8845HS |
|---|---|---|---|
| Bahías | 4 SATA + 2 M.2 | 4 SATA + 2 M.2 | 6 SATA + 5 M.2 |
El WTR Pro 5825U es mi recomendación para la mayoría. Si tu homelab se basa en contenedores Docker, unas pocas VMs ligeras en Proxmox y almacenamiento general, esta CPU sobra. Ofrece un rendimiento multi-hilo muy superior al de cualquier NAS de marca de precio similar, y su consumo en reposo es contenido. Es el punto dulce entre potencia y coste.
Si tu prioridad absoluta es la transcodificación de vídeo para Plex o Jellyfin y no te interesa la virtualización, el WTR Pro N100 tiene sentido. La GPU integrada de Intel con QuickSync acelera el proceso de transcodificación de forma notable. Sin embargo, con solo 4 núcleos, te vas a quedar corto si intentas correr un clúster Kubernetes o varias VMs simultáneamente. Es un NAS multimedia, no un servidor de desarrollo.
El WTR Max es otra liga. Solo tiene sentido si necesitas mover datos a 10GbE de forma nativa, o si tu proyecto de almacenamiento supera las 4 bahías. Si además necesitas memoria ECC para entornos de trabajo críticos, esta es tu única opción en la gama Aoostar. Ten en cuenta que la versión con ECC sube el precio considerablemente. Si no usas 10G ni necesitas más de 4 discos, estás pagando de más por características que no vas a tocar.
Qué necesitas comprar aparte y qué sistema instalar
Al ser un NAS barebone, el hardware base no incluye RAM ni discos. Para el WTR Pro, busca módulos SO-DIMM DDR4-3200; para el WTR Max, DDR5-5600. Ten en cuenta que en el Max, 96 GB solo funciona con memoria ECC. No compres discos de gama baja: para un NAS serio, prioriza unidades SATA de 7200 RPM o SSDs NVMe PCIe 4.0 si el modelo lo permite.
La elección del sistema operativo define tu experiencia. TrueNAS SCALE es mi recomendación si quieres gestión de volúmenes ZFS robusta y contenedores. Proxmox Virtual Environment brilla si planeas correr varias máquinas virtuales y contenedores Docker en paralelo. Unraid es la opción más amigable para principiantes, aunque su modelo de licencia anual puede encarecer el proyecto a largo plazo.
Un punto crítico: el RAID no es una copia de seguridad. Si fallan dos discos simultáneamente en un RAID 5, pierdes todo. Configura tu pool de discos pensando en la redundancia, pero mantén una copia externa o en la nube. Puedes leer más sobre por qué RAID no es backup para no cometer errores costosos.
Si usas los slots M.2 del WTR Pro, valora si te convienen como caché o como almacenamiento rápido. En mi experiencia, cuándo merece la pena el caché NVMe en un NAS depende mucho de tu patrón de acceso a los datos.
¿Merece la pena el NAS Aoostar? Mi recomendación
El NAS Aoostar es una apuesta segura si disfrutas configurando tu propio sistema operativo y quieres extraer el máximo rendimiento por cada euro invertido. Si buscas un dispositivo plug and play con interfaz de Synology o QNAP, este no es tu camino: aquí tomas las riendas.
Para la mayoría de homelabs, el WTR Pro 5825U es el punto dulce. Ofrece potencia de sobra para virtualización y almacenamiento sin los sobrecostos de marcas tradicionales. El WTR Max solo justifica su precio si necesitas 10GbE, memoria ECC o más de cuatro bahías. No compres capacidad de más por inercia.
Antes de finalizar la compra, decide qué variante encaja con tu caso de uso. Verifica el precio actual en la tienda oficial de Aoostar, que tiene almacén en Alemania para evitar aduanas, o en AliExpress y Amazon. Si aún dudas sobre el software, revisa nuestra comparativa de UGOS Pro vs TrueNAS vs Unraid para elegir bien.
Preguntas frecuentes
¿El NAS Aoostar viene con sistema operativo?
No. Es un barebone pensado para que instales tú TrueNAS, Proxmox, Unraid o Linux. Algunas configuraciones incluyen clave de Windows 11 Pro.
¿Puedo hacer hot-swap de discos en el WTR Pro?
No, hay que apagar el equipo antes de extraer cualquier unidad de las 4 bahías.
¿Cuánto consume el Aoostar WTR Pro encendido 24/7?
Un comprador midió 11W en reposo con 2 módulos de RAM, 2 NVMe y 4 SSD SATA instalados, según minipc-review.
¿El WTR Max soporta 96GB de RAM?
Solo con módulos ECC. El fabricante indica que los módulos 2×48GB DDR5 estándar no son compatibles.
¿El WTR Pro tiene 10GbE?
No, trae 2×2.5GbE agregables hasta 5Gbps. Si necesitas 10G, el WTR Max incluye 2 puertos SFP+ 10GbE.
Precios actualizados a septiembre de 2026. Pueden variar. Este artículo contiene enlaces de afiliado: si compras a través de ellos, nos ayudas a mantener el blog sin coste adicional para ti.
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